¿Cómo garantizar al turismo la seguridad de su salud?


La mala salud de las personas las convierte en vulnerables, y si están en un país extraño, de vacaciones, su bienestar y su propia integridad física depende exclusivamente de la formación en el cuidado de la salud que tengan los profesionales dedicados al turismo, así como de la adecuada previsión de las instalaciones hoteleras que las alojan.mujer sirviendo café

Pasarse todo el vuelo en el baño vomitando es no es un experiencia agradable pero, una vez que se llega a tierra, hay un puesto médico obligatorio en cada uno de los aeropuertos de AENA. Canarias recibió el pasado año 2015 11.589.715 turistas, un récord y un reto para quienes son los responsables de ellos durante de su estancia en las Islas. Además, y teniendo en cuenta que el archipiélago es un punto de parada obligatoria para el turismo de cruceros, sobre todo de cuatro y cinco estrellas, no cabe duda de que los conocimientos de prevención de la salud y riesgos laborales son un buen reclamo para ofrecer el currículum a estas empresas navieras.

En un día cualquiera la jornada de este visitante que se mareó en el avión y que fue convenientemente tratado en las mismas instalaciones del aeropuerto puede desempeñarse con normalidad gracias a la lista de actividades que los animadores de hoteles han preparado para él. Y sin embargo, después de desayunar, prefiere ir a darse un baño en la piscina, porque confía ciegamente en que el agua en la que pretrende darse un chapuzón que lo ubique por fin en ese anhelado estado mental de vacaciones esté en perfectas condiciones de higiene. Así es que se baña, da incluso unas brazadas para mantener la forma pero entonces un calambre le sacude los gemelos y teme que acabará en el fondo del agua si alguien no va en su ayuda. Por suerte, se hospeda en un establecimiento hotelero que tiene un socorrista en plantilla que se lanza en su ayuda porque no le había perdido de vista en ningún momento, Con la maniobra habitual de nadar con él hacia las escaleras, manteniéndole la boca arriba para que respire, consigue sacarlo ileso del agua. Sin embargo debe comprobar que está bien y, una vez en tierra firme, le escucha la respiración acercando el oído a su pecho, le toma el pulso e, incluso, inclina su cuerpo para que al toser pueda expulsar el agua que ha tragado sin poner en riesgo su vida.

Se trata de un hombre de negocios que solo habla inglés y que quiere hacer turismo. Ha viajado a Canarias para cogerse los primeros días de descanso así que este le parece un lugar de ensueño con playas y montañas, con senderos y núcleos urbanos de cascos históricos que merecen la pena visitar y descubrir. De hecho, mientras pasea por uno de los museos con la historia de los aborígenes canarios comienza a sentir dolor en el pecho que se extiende progresivamente por su brazo izquierdo, una especie de calambre que se vuelve cada vez más agudo y que amenaza con dejarlo sin respiración. Como puede, se acerca a la guía turística que en ese momento acompaña al grupo y la pone al tanto de su incidente porque considera grave para su salud lo que está sucediendo. Ella consigue entenderlo a tiempo porque habla inglés y se hace cargo de la situación. Es una profesional que ha decidido completar su formación con los primeros auxílios e inmediatamente llama al 012 para que envíen una ambulancia. Sin embargo, sabe que tiene poco tiempo, así que pregunta a los responsables del centro cultural si tienen un desfibrilador en sus instalaciones. Por suerte, ellos también se han preocupado de eso, porque saben que para salvar la vida de una persona que sufre un ataque cardiáco no tienen más de cuatro minutos.

Mujeres en la playa

De regreso al hotel, y mientras la guia de turismo explica a viva voz y con muy buen talante las peculiaridades de la ciudad y los pueblos por los que pasan en su camino a la costa, pues esa tarde en el programa de actividades está un baño en el agua salada. El grupo permanece atento hasta que en el lado derecho de la calzada advierten humo saliendo de un establecimiento de venta al público. De hecho, era la siguiente parada prevista antes de llegar a la playa; porque es un lugar con tradición en la venta de artesanía local. Los riesgos de incendios son una de las principales inversiones que deben realizar los empresarios ya que, una vez el fuego se propaga no deja nada a su paso y las pérdidas son cuantiosas. Además se corre el riesgo de que hayan pérdidas de vidas humanas, lo que es imperdonable. De ahí que los profesionales en prevención, protección, extinción y evacuación en caso de incendio se esfuercen en la formación y la difusión de la cultura preventiva. Y es que tanto ellos como la población en general deben tener en cuenta que el fuego es un elemento vivo, que crece con la ayuda directa o indirecta de los que están a su alrededor.

De hecho, no sería de extrañar que los visitantes que vuelven a su hotel piensen no solo en que ojalá ese inciendio pueda ser sofocado a tiempo y se planteen luego, al apagar la luz de su habitación, que una sola chispa puede provocar el desastre también en donde están. Pero la idea se desvanece en seguida porque es un lugar que garantiza su seguidad, y la electricidad queda incluida en el paquete.

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