La seguridad en los trabajos verticales y en altura: cuando tu vida depende de lo que te sostiene


El conocimiento de las herramientas y su correcto manejo previenen los accidentes laborales de los profesionales de los trabajos verticales y en altura tanto como la prevención de riesgos.

Los trabajadores con experiencia son un tesoro y los trabajadores con experiencia que cuidan su seguridad son los que tienen más futuro. Se trata de una afirmación obvia pero tal vez no lo sea tanto a la luz de las cifras de accidentes laborales que sucedieron en España en 2013, cuando fallecieron 540 personas mientras ejercían su profesión, según los datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Para evitarlo, son importantes las campañas de prevención puestas en marcha por los gobiernos centrales y autonómicos, por las empresas e, incluso, la concienciación de los mismos trabajadores. Y es que el manejo de las herramientas en profesiones de especial riesgo como las que se ejercen a cierta altura, sobre todo las relacionadas con la construcción o el manejo de maquinaria sobre el terrero pueden acabar para siempre con esta pregunta: ¿si conoces el riesgo de tu trabajo por qué no refuerzas tu conocimiento de cómo prevenirlo?

Trabajos verticales y altura_recorte

Así es que, dado que la prevención es una de las mayores armas contra los accidentes laborales, a continuación vamos a responder a las preguntas más frecuentes sobre cómo ponerle solución cuando la vida depende, sobre todo, de las herramientas que se utilizan.

¿Qué profesiones son las de mayor riesgo?

En 2013 por sectores, y según datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social,  servicios registró el mayor número de accidentes con baja en jornada de trabajo, al aglutinar 245.412 siniestros (+0,9%), seguido de la industria, con 83.594 accidentes (-5,7%); la construcción, con 40.015 accidentes (-22%), y el sector agrario, que registró 28.030 siniestros (+10,5%).

¿Qué campos conllevan mayor riesgo para los trabajadores que manejan o dependen de las herramientas o maquinarias?

Los acabados y mantenimiento de edificios nuevos y antiguos y la rehabilitación y mantenimiento de equipos industriales y monumentos son los primeros de la lista en cuanto a riesgos laborales. El trabajo en líneas eléctricas aéreas, presas y centrales hidráulicas o los montajes en altura; así como los trabajos diversos en frentes rocosos y taludes y las obras civiles y públicas reúnen también un gran número de accidentes.

¿Cuáles son los riesgos de practicar este tipo de actividades de riesgo en altura?

Los principales riesgos asociados a los trabajos verticales son los derivados de las caídas de personas o materiales.

Las caídas de personas a distinto nivel se deben fundamentalmente a efectuar los trabajos sin la debida planificación, utilización inadecuada de los EPI’s o falta de control suficiente de los mismos, materiales auxiliares deteriorados o mal mantenidos, puntos de anclaje insuficientes o mal distribuidos, falta de formación o formación insuficiente.

La caída de materiales sobre personas y/o bienes es debida a llevar herramientas sueltas o sin el equipo auxiliar de transporte en operaciones de subida o bajada o mientras se realizan los trabajos, o bien a la presencia de personas situadas en las proximidades o  bajo la vertical de la zona de trabajo.

Otros posibles riesgos propios de esta actividad son los cortes o heridas de diversa índole en la utilización de herramientas auxiliares o portátiles, las quemaduras diversas en la utilización de herramientas portátiles generadoras de calor, los contactos eléctricos directos o indirectos por proximidad a líneas eléctricas.

¿Qué medidas de protección son necesarias en los trabajos verticales?

Las herramientas u otros elementos de trabajo se deben llevar en bolsas sujetas a cinturones y adecuadas al tipo de herramientas a utilizar. En caso de no poder llevarlas sujetas al cuerpo se deben utilizar bolsas auxiliares sujetas a otra línea independiente de las cuerdas de sujeción o seguridad.

EPI´s

Instalación de una red de recogida fijada a la fachada y que pueda recoger cualquier objeto caído desde la zona de intervención.

Además en las zonas de paso de personas se deberá señalizar y delimitar la vertical de la zona de trabajo mediante vallas adecuadas.

Los riesgos de cortes y heridas deben prevenirse utilizando EPI’s adecuadas a cada caso, en especial, guantes resistentes a la penetración, a los pinchazos y a los cortes.

Para los riesgo de quemaduras el equipo de protección individual debe incluir, en los casos de trabajos en caliente, los EPI’s usados en soldadura (petos o mandiles, manguitos, polainas, etc.)

El riesgo de contactos se manifiesta en cuanto se tienen que realizar trabajos en las proximidades de líneas eléctricas aéreas, sean de alta o de baja tensión. De hecho, para prevenir el riesgo de electrocución cuando se trabaja en una instalación eléctrica, o en su proximidad, que conlleve riesgo eléctrico éstos se debe efectuar sin tensión.

De todo ello se concluye que el trabajo que se realiza es único cuando se tiene experiencia en él. Ahora la pregunta es la siguiente: ¿si se conoce tan bien la profesión por qué no se cuida la seguridad? El conocimiento de las herramientas que se utilizan y el correcto manejo de las mismas por parte del profesional son lo primero; de modo que tanto para las empresas como para sus empleados es importante incluir este tipo de formación en sus planes, aprovechando las líneas previstas por los Gobiernos autónomos y central para la formación continua de sus trabajadores. Con ello, no solo cuidarán de su salud y no pondrán en riesgo su vida, sino que se incrementará su valor como trabajador responsable a la hora de conservar su puesto, o de presentarse a uno nuevo.

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